Un caso más de mujer asesina que o bien es absuelta o bien recibe una "condena" mínima. Una vez más se demuestra que en España a una mujer le sale muy barato matar a un hombre. Además parece que el supuesto violador no lo era y que fue víctima de una denuncia falsa por la que estuvo en prisión varios años. En cualquier caso había cumplido su condena fuese o no culpable de violación. Esto es, ha sido doblemente maltratado por una mujer. En la primera ocasión perdió varios años de su vida además de honor, dinero, etc. En la segunda ocasión perdió la vida completa.


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ALICANTE / Sale de la cárcel la mujer que quemó al violador de su hija en Benejúzar
La Audiencia obliga a la procesada a acudir cada lunes al juzgado de Orihuela y a seguir un tratamiento ambulatorio psiquiátrico

P. M. MACIÁ / I. GENOVÉS/ALICANTE

REENCUENTRO. Mari Carmen se abraza a su hija. / A. GARCÍA

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EL CASO
13 de junio del 2005: Mari Carmen G. E. rocía con gasolina y prende fuego a Antonio Cosme V. S., el hombre que siete años antes había violado a su hija, en un bar cercano a su casa de Benejúzar. El hombre falleció pocos días después en Valencia por las quemaduras.

Año 2001: Antonio Cosme V. S. fue juzgado y condenado a nueva años de prisión. Cuando sufrió el ataque estaba de permiso.

Octubre de 1998: Antonio Cosme violó a la hija pequeña de la acusada en un descampado de Benejúzar. En esos momentos ambas familias vivían cerca. El hombre amenazó a la niña con un cuchillo.


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Poco más de un año después de que Mari Carmen G.E. quemara al hombre que violó a su hija en Benejúzar tras rociarlo con gasolina en un bar cercano a su casa, la mujer deja Fontcalent. Su familia la esperaba ayer a las puertas de la prisión para llevarla con ellos a casa, aunque sería la propia mujer la que se encargaría de decidir, una vez fuera, si volver al pueblo en el que ocurrió todo o trasladarse a la vivienda de alguno de sus familiares en otra localidad.

La Audiencia ha decretado la puesta en libertad de Mari Carmen con dos condiciones. Según el auto que autoriza la salida de prisión, la mujer deberá presentarse en el Juzgado de Instrucción Número 2 de Orihuela cada lunes. Además, deberá de someterse a un tratamiento ambulatorio psiquiátrico e informar del mismo al tribunal cada mes.

Durante todo este tiempo, los familiares han luchado para conseguir que Mari Carmen volviera a casa, han presentado recursos ante el juez porque consideraban que la mujer no constituye peligro alguno para nadie, y finalmente han conseguido que deje la prisión. El abogado Joaquín Galant afirmó ante el juez que en el momento en que se produjeron los hechos Mari Carmen se encontraba en estado de enajenación mental transitoria. Su marido, Francisco Rodríguez, afirmó ayer estar «contentísimo» con la puesta en libertad de su esposa, a la que esperaba en la puerta de la cárcel.

El 13 de junio del año pasado, Mari Carmen G. E. se encontró con Antonio Cosme V. S. cerca de su casa de Benejúzar. Según las declaraciones de ella ante el juez, no le reconoció en un primer momento, aunque al preguntarle por sus hijas supo de quien se trataba. La mujer compró gasolina y entró en el bar donde estaba su víctima. Allí le roció con el líquido y le prendió fuego, hiriendo también a otra de las personas que estaba en el bar.

Antonio Cosme, que estaba condenado a nueve años por violar a la hija pequeña de Mari Carmen en 1998, disfrutaba esos días de un permiso carcelario. Murió pocos días más tarde en La Fe de Valencia.

Hace un mes, la defensa de Mari Carmen solicitaba a la Audiencia que dejara en libertad a su cliente al considerar que la investigación ya había concluido, por lo que no se podían destruir pruebas o condicionar a testigos. Además, el abogado Joaquín Galant señalaba que no existía riesgo de fuga al tener arraigo en Benejúzar y que de ningún modo podía repetirse este delito. Aunque el fiscal se había opuesto siempre a la petición, esta vez la sala dio la razón al letrado.

Según el auto de libertad, la prisión provisional ha de ser «excepcional» y en ningún caso debe perseguir fines punitivos.
La sala considera que la enfermedad mental que sufre Mari Carmen a raíz de la violación de su hija por el fallecido no supone «un riesgo grave» para los familiares de la víctima. De hecho, no consta «la existencia de ningún episodio» violento de la procesada contra ellos.